A propósito de "Entre gansos y vacas: escuela, lectura y literatura" de Ana María Machado

A propósito de "Entre gansos y vacas: escuela, lectura y literatura" de Ana María Machado
Por María Fernanda Mejía

viernes, 6 de agosto de 2010

sábado, 22 de mayo de 2010

EVALUACIÓN


A medida que los procesos de lectura fueron encontrando unas bases más firmes en el desarrollo del trabajo, pudimos darnos cuenta de que la lectura aparte de ser un componente necesario dentro del campo escolar, se trata de un elemento de vital importancia en todos los campos de formación de las personas. En ese mismo sentido, se puede ver que aún en una zona urbana como lo es Bogotá, es inmensa la ausencia lectora con la que se vive, es decir, realmente no tenemos mayormente desarrollada la capacidad de la lectura porque simplemente no hemos creado esa cultura, puede ser a causa de unos procesos de formación mal fundamentados, en los que los docentes se encargaron de hacerle tomar tedio, miedo, entre otros valores de rechazo, que hoy en día son muy difíciles no sólo de corregir sino de reestructurar.

Desde esa perspectiva, al llegar al Hogar Infantil donde desarrollamos nuestro proceso, nos dimos cuenta de que a pesar de estar en una institución educativa de preescolar, los niños eran reacios a la lectura, bien fuera porque aún no saben leer o bien sea porque no hace parte de su diario vivir. En todo caso, iniciamos con el grupo, bajo las directrices de las lecturas de la asignatura, sumado a las ideas que la docente Clara Cuervo nos había indicado, en ese momento notamos no sólo un cambio de actitud frente a los textos, sino uno de apreciación por la lectura.

Haciendo un análisis honesto del proceso, podemos decir sin mayor temor a equivocarnos que fue todo un éxito, la emoción de los niños cuando veían llegar a alguno de los miembros del equipo era más que evidente, la atención con la que ellos estaban en todo momento, sumado a las múltiples estrategias de aprehensión del conocimiento, mostrado a través de cuentos, canciones, dibujos o bailes, es una muestra de que para iniciar de manera efectiva con los procesos de lectura y de escritura, no sólo basta con tener una buena disposición, sino que además se necesita ser muy creativo, dinámico y organizado.

Cumplimos a cabalidad con los requerimientos de la asignatura en su propuesta de reescribir los procesos de lectura y escritura, obtuvimos varios resultados que están presentes como evidencia fotográfica, audiovisual y física dentro del proyecto, eso sin contar la impresión causada en las personas de la comunidad en la que estuvimos y de las directivas de la institución, siempre dejando en alto el buen nombre de la Universidad Javeriana de su facultad de Literatura y de Educación. Creamos en este lugar una nueva mirada frente a los procesos para la primera y segunda infancia, todo esto regido en el propósito fundamental de convertirnos en promotores de lectura desde la niñez.

Ahora bien, podríamos pasar de redundantes en este ejercicio consciente de evaluar nuestro trabajo en el hecho de que se convirtió en toda una experiencia de efectiva lectura y escritura, pero lo cierto es que las evidencias hablan por sí mismas, debo también agregar que nos quedamos con una grata experiencia que si bien es cierto que le faltó más detalles, está muy bien encaminada, esperamos que los grupos que nos sigan en adelante, tengan presente que el propósito fundamental de nuestra profesión radica en mostrarle a las generaciones futuras que la lectura y la escritura se gestan desde la libertad y desde el amor y que en ese sentido valdrá la pena lo que hacemos si a ellos les queda una huella en su corazón.


Texto de reflexión sobre la formación de lectores y escritores de literatura




Quiero retomar un aparte de la evaluación, donde hacía referencia a un elemento “la falta de riqueza cultural a la hora de leer y escribir con sentido por parte de la sociedad en general”, esta frase reúne muchas cosas dentro de sí, nos hace entender en primer lugar que estamos luchando de frente contra una situación que lleva las de ser muy arraigada y a la vez discreta dentro de las raíces con las que se ha formado la cultura de nuestro pueblo, eso significa que es muy complicado el trabajo en ese sentido, mas no se trata de algo imposible.

El horizonte nos determina que si deseamos hacer algo realmente valioso en ese sentido, lo debemos encaminar a esa población que aún es fácil de inducir en algún proceso, estamos hablando de la edad de los niños de preescolar y de los de primaria hasta un máximo de grado tercero, esos momentos son caminos donde las cosas que hagamos quedarán de por vida en la mente y el alma de nuestros estudiantes.

Al hacer un conjunto de pequeños análisis, encontramos que la escritura y lectura de literatura responde básicamente a la búsqueda de un sentido en la existencia de las personas, se trata de un poderoso mecanismo de liberación y de estabilización de la realidad, porque transporta a mundos imaginarios donde dejamos las culpas atrás y nos hacemos dueños de la verdadera esencia individual de ser humano. Como vemos el asunto es un poco complejo, más cuando se tiene una serie de paradigmas que rara vez se piensan desde la profundidad de forma y de fondo.

Hablar de un lector y un escritor con sentido, es quitar una cantidad de barreras y fronteras que sobresalen en todos los aspectos de nuestro trabajo o en nuestra rutina diaria, es decidir que no importa la edad, siempre cae bien una palabra, que a pesar de las situaciones duras, podemos encontrar alivio, consuelo y resguardo en las lecturas, que todos tenemos una historia que contar y sólo basta con detenernos un momento en el camino y decidir firmemente que es hora de hablar al mundo. El proceso que nos condujo a esta reflexión fue motivado por los discursos vividos dentro de la asignatura de pedagogía y literatura, son más que una serie de estrategias para analizar y desarrollar, se trata de un estilo que nace para dejarnos poner en la balanza los roles de nuestra población y a partir de ellos determinar qué es lo más conveniente para el oficio que se nos fue encargado.

La invitación es clara pero debe ponerse en marcha, de nada nos sirve estar aquí discutiendo sobre procesos y acciones cuando no ejecutamos lo que aprendemos, estoy seguro de que las circunstancias de las cosas que hacemos crearán una conciencia general sobre la necesidad casi obligatoria que tenemos de volvernos escritores y lectores, esperemos con el mayor de los arraigos que nuestros estudiantes lo crean también y así puedan ayudar no solamente a su país sino al mundo entero.

Segunda parte de la ejecución y evaluación del proyecto LA LITERATURA VISITÓ MI INFANCIA FELIZ





Actividades realizadas

• Taller del Señor L Fante:
llevamos varios libros en los que aparecía el elefante (dos cuentos de Elmer y un abc de animales) para contextualizar la lectura del texto central de Jairo Buitrago; después de la leer de acuerdo a la preparación realizada, hicimos una réplica del libro en la que todos los niños aportaron con sus dibujos y con ideas sobre cómo armar el libro en fomi. Finalmente leímos el ejemplar que quedó haciendo parte de la biblioteca del Hogar.
• Horas del cuento: destinamos varias sesiones para realizar esta actividad, llevándoles gran variedad de cuentos para que pudieran intercambiarlos y realizar varias lecturas. Es importante resaltar que los niños, ya habituados al objeto ‘libro’, se entusiasmaban al verlo y manifestaban poder leerlo. Hacían lectura de imágenes, recordaban e introducían elementos de cuentos anteriores, preguntaban qué decía en alguna parte específica o pedían que se les leyera completo.
Algunos textos leídos

• ‘Camila’ de María Paula Bolaños: las ilustraciones novedosas de este cuento abren un espacio para la imaginación de los pequeños lectores. Una situación muy simple para abordar un asunto que puede llegar a no serlo tanto: las relaciones familiares; incluye también a los animales en un diciente juego de metáforas.
• ‘Pequeño Zambo’: cuento tradicional recopilado por Josefina Urdaneta e ilustrado por María Elena Repiso, nos relata una aventura que podría llegar a pasar por la imaginación de cualquier niño.
• ‘Sólo se es joven…¡dos veces!’ de Quentin Blake: pocas palabras se encuentran al interior de este libro, que se presta para una lectura de imágenes en la que todos tenemos algo que aportar.
• ‘Garabato’ de Ivar Da Coll: vemos alguna cercanía de este cuento al género dramático, en el que Eusebio y sus amigos viven una experiencia sencilla pero divertida.
• ‘Yo, Milton’ de Haydé Ardalan: No necesariamente tenemos que encontrar en los libros una gran historia para poder disfrutarlos. Milton sólo nos cuenta sobre él y nos introduce al mundo de los gatos.
• ‘Lobo sentimental’ de Geoffroy Pennart: resulta muy interesante también contrarrestar versiones de los cuentos con las tradicionales. Juega aquí un papel fundamental la sorpresa, pues cualquier cosa… puede pasar!

miércoles, 19 de mayo de 2010

Otro tipo de texto narrativo

Mafalda por Quino.


SUSURRANDO…

Me contaron que Pedrito no comía frutas ni verduras,
sino que sólo le gustaban las hamburguesas, la pizza y el perro caliente.
Dicen también que no tomaba leche ni jugos naturales,
la gaseosa era lo único que aceptaba de sobremesa.
Oí, asimismo, que no ayudaba en su casa a hacer oficio ni salía a jugar al parque,
sólo jugaba Xbox, veía tele y chateaba en su computador.
Por ahí escuché que después de un tiempo Pedrito no quiso más amigos personales,
pues decía tener ya bastantes virtuales.
Y lo último que supe es que dejó de ser humano
dizque porque se le olvidó cómo era interactuar con otros.


María Fernanda Mejía

Narratividad, escuela y vida cotidiana

RECORDANDO A UN AMIGO
Alguna vez tuve un amigo llamado Verde. Su madre se llamaba Doña Amarilla, y su padre Don Azul; era demasiado travieso aunque inspiraba bastante calma. Su mamá se la pasaba pálida y su papá bastante serio porque él amaba ir a lugares rodeados de naturaleza y muchas veces se les perdía en el bosque o en las montañas. Pero lo peor era cuando se le daba por treparse a los semáforos al muy malabarista, y entonces su madre y su tía llena de furia, la señorita Roja, tenían que perseguirlo. Le encantaban los frutos biches, a tal punto que decía sentirse identificado con ellos.

Con esta forma de ser nadie apostaba un peso por su futuro, incluso llegaron a apodarlo “el inmaduro”. Sin embargo, en un tiempo llegó a convertirse en todo un símbolo de esperanza pues, a pesar de todo, su familia siempre creyó en él.

Desafortunadamente fuimos dejando nuestra amistad cuando me vine a vivir a esta gran ciudad pero por ahí he oído varios rumores sobre él, algunos malos como que se volvió un viejo obsceno y otros mejores, creo, como que se convirtió en el hombre increíble. Me gustaría volver a verlo, a escucharlo, a tocarlo, a olerlo y – ¿por qué no? – a probarlo también, pero no al Verde artificial que se me aparece mucho aquí sino a ese genuino de la infancia que tanto me divirtió.

María Fernanda Mejía

lunes, 17 de mayo de 2010

La narración de Angela Victoria Vera


EL CHOCOLATE PERDIDO EN EL UNIVERSO


El espacio es un lugar grande y lleno de estrellas que iluminan los caminos del cielo.


Entre los espacios que hay de una estrella a otra todo es de color negro, ¿por qué?, porque hubo una vez una enorme planta de doradas raíces y fuertes ramas viajando a la deriva por el espacio, de su tallo colgaban unos frutos de color vino tinto que por dentro tenían una misteriosa fruta.



Esta fruta, decían los habitantes de un planeta distante, era mágica, podía curar la tristeza y el dolor con solo probarla.


Un ser extraño de nombre Kamiko que vivía en un asteroide, supo de la planta que andaba por el espacio con los frutos mágicos y se dijo a sí mismo “-si yo logro atrapar esa planta y traerla a mi casa, las personas de todo el universo han de venir hasta mí para poder obtener la fruta, de seguro pagaran un alto precio por ella”
Y diciendo eso se lanzó a lo profundo del espacio en busca de la planta.


Rápidamente se extendió la noticia de que un ser extraño iba en busca de la planta misteriosa. En muchos planetas las personas empezaron a formar grupos para salir en búsqueda de ella antes de que Kamiko la encontrara, claro está que sus intenciones no eran mejores que las de él.







Ahora todo el mundo quería adueñarse de la planta que deambulaba por el espacio sideral
En una aldea de una pequeña luna, vivían un grupo de Marvines, eran pequeños, trabajadores y de corazón puro,


Uno de ellos Chitito salió a buscar por el campo frutas para el desayuno, de repente algo lo asustó, un sonido estruendoso como el de un cohete lo hizo tirar al suelo. Vio frente a él, una gran bola de luz que caía del cielo a gran velocidad y se estrelló sobre el campo a pocos metros de donde se encontraba.

Rápidamente corrió al lugar para ver de qué se trataba y se llevó una gran sorpresa cuando se dio cuenta que era la planta aquella de la que todos hablaban. Al principio se sintió asustado, pero luego decidió que no la podía dejar allí tirada donde la pudieran encontrar.
La llevó a la aldea donde todo el pueblo salió a verla, unos decían –debemos lanzarla al espacio, si la dejamos aquí seguramente nos invadirán y destruirán por ella. Otros en cambio, sugerían que la sembraran y así tendrían muchos frutos de la felicidad en sus manos. Estando en la discusión irrumpió en la escena una anciana, respetada y apreciada por todo el pueblo a la que le llamaban “la matriarca”.
-Todo quedó en silencio.
De repente ella dijo –debemos dejar esta planta en un lugar donde pueda crecer en paz, donde sus frutos sean bien recibidos por todo el que los pruebe, y sobretodo donde los seres vivientes necesiten apoyo en su corazón.

Nadie decía nada, -y ¿dónde es ese lugar?, dijo Chitito.
La matriarca respondió, existe un planeta distante y muy joven, de océanos azules, con grandes bosques y gran variedad de animales, se dice que hay una especie que tiene una notable inteligencia por encima de las demás especies, pero sufren bastante. ¡Allí debemos enviarla! Y tú chitito deberás ser quien personalmente la lleves y la entregues en las manos de los seres humanos.

Se hicieron los preparativos para su partida. CHITITO partió hacia el planeta azul con la planta misteriosa en sus brazos.

Pronto se supo que Chitito tenía en su poder la planta misteriosa y que la pretendía llevar a donde nadie la pudiera encontrar, Kamiko no lo iba a permitir.
Chitito estaba pasando en su platillo volador frente a una hermosa luna de cristal cuando se percató de que algo lo estaba siguiendo y alcanzando, miró por un espejo hacia atrás y vio un grupo de seres extraños que le disparaban tratando de derribarlo y así poder quitarle su valiosa carga.


huyó como pudo de la situación, pero poco había pasado cuando también apareció Kamiko, con toda la intención de quitarle la planta, -entrégame la planta decía Kamiko. –Nunca lo haré respondía Chitito.

Kamiko disparaba sin clemencia al pequeño platillo volador de Chitito, y una de sus balas logró penetrar el escudo, y darle a la planta en todo su tallo. Por la abertura que se hizo empezó a salir una sabia de color negro intenso que se iba derramando por el espacio a medida que seguía la persecución, esa sustancia fue ocupando todo el universo con su color negro intenso. Como estaba ahora todo tan oscuro, Kamiko no pudo ver más a Chitito, el problema es que Chitito ahora también estaba extraviado.



Como pudo curó la planta y se aferró a ella para no dejarla morir.

Todo era oscuridad y soledad, pasaron varios días y sentía que sus fuerzas se acababan. Estaba a punto de perder la esperanza cuando notó que una luz de color amarillo entraba por una ventana, era un milagro había logrado llegar hasta el planeta de los océanos azules, rápidamente entró en la atmosfera, cuando aterrizó, se sorprendió mucho de la belleza de este lugar.


Un grupo de hombres se acercaron a él, lo saludaron y reverenciaron como a un Dios, él sin más preámbulo les entregó la planta diciéndoles – Cuando sientan que están perdidos y solos en el espacio, o sientan tristeza en su corazón, tomen una de susfrutas y cómanla, así encontrarán amor.

Uno de los nativos le preguntó -¿cómo debemos llamarla?, él respondió –Su nombre es cacao y su fruto se llama chocolate.

Así es como llegó el chocolate nuestro planeta y cuando mires al cielo y veas todo oscuro recuerda que el universo entero está hecho de él.

Por W. Ricardo Vargas H.