














- La primera actividad fue con Rapunzel. La idea fue hacer una lectura en voz alta con espacio para todos los sentidos de los niños. Una de las lectoras estaba disfrazada de Rapunzel, el personaje central del cuento, y a medida que avanzábamos en el relato introducíamos elementos que de alguna u otra forma aparecieran en él. Llevamos pétalos de rosas con olores, tomates y zanahorias cherry y un reproductor de sonidos. Al final todos jugaron a subir por la peluca de Rapunzel hasta el castillo y cada uno cogió el libro para hacer su propia lectura.
- Siguiendo con El libro de oro de los niños y El libro de oro de los cuentos de hadas, se hicieron varias sesiones de lectura con el mismo esquema: 1) un antes, en el que se introducía el cuento hablando de cualquiera de sus elementos (los animales, las frutas, las brujas, los castillos, los barcos, etc.) 2) un durante, en el que se lee de acuerdo a la preparación hecha y 3) un después, en el que jugamos a construir escenarios de los cuentos leídos con algunas herramientas del Hogar (armatodo, sillas, mesas) y en el que los niños cogen el texto leído y otros libros que llevamos para mirarlos y tocarlos con sus manos. Algunos niños simulan por iniciativa propia el acto de lectura y piden la palabra para leer en voz alta.
- Una parte fundamental de la enseñanza de la lectura es orientar con un buen ejemplo; la manera como los niños nos vean a nosotros hacer una introducción de esta es como ellos crearán las bases de su proceso por el resto de la vida.
Siendo así, propusimos una actividad donde se percibiera la lectura en voz alta de una manera no sólo agradable sino vital y emotiva.
1. Llegamos vestidos de marineros y astronautas, les pedimos con mucho cariño que escuchen la historia de un amigo que enviamos al espacio (el cuento elegido para esto es “El pequeño planeta perdido”, de Ziraldo)
2. Lluvia de preguntas: ¿qué es un astronauta?, ¿qué es un cohete?, ¿conoces algún planeta?, ¿de qué tamaño será un planeta pequeño?, ¿cómo te imaginas que son las cosas fuera de la tierra?, ¿cuál es el trabajo de los científicos? , entre otras.
3. Lectura en voz alta del cuento, teniendo especial delicadeza al pronunciar las palabras, haciendo acentos y movimientos que gestualmente reforzaran las ideas del cuento.
4. Se mostraron las imágenes del cuento, indicándole a los niños lo que ocurre con el astronauta.
5. Terminada la lectura les pedimos que con sus deditos pintaran lo que quisieran mandarles al astronauta y a su novia en el planeta pequeño.
6. Luego y en voz alta cada uno nos mostró que es lo que ocurrió con el astronauta y cómo fue la historia.
7. Hicimos una ronda a la que le llamamos “el baile del astronauta enamorado”, este fue un recuento de la narración pero a través del baile.
8. Nos despedimos deseándole buena suerte al astronauta.
9. Los dibujos de los niños fueron pegados en una cartelera. Ojalá podamos enviarla al planeta del astronauta... - Reflexión: Una de las fotografías arriba expuestas, nos muestra la biblioteca del barrio, un lugar que se abre dos horas a la semana. Consideramos que este espacio es muy corto para la gran cantidad de usuarios potenciales que hay allí. La promoción de lectura, debería darse en tres escenarios de circulación del libro: el hogar, la escuela y la biblioteca. Esta población no cuenta con ninguno de estos espacios abiertamente. Si el impacto de las actividades que nosotros desarrollamos cada ocho días es evidente, ¿cómo sería el cambio social con unas políticas culturales pensadas para estos niños?











