jueves, 12 de agosto de 2010
viernes, 6 de agosto de 2010
sábado, 22 de mayo de 2010
EVALUACIÓN
A medida que los procesos de lectura fueron encontrando unas bases más firmes en el desarrollo del trabajo, pudimos darnos cuenta de que la lectura aparte de ser un componente necesario dentro del campo escolar, se trata de un elemento de vital importancia en todos los campos de formación de las personas. En ese mismo sentido, se puede ver que aún en una zona urbana como lo es Bogotá, es inmensa la ausencia lectora con la que se vive, es decir, realmente no tenemos mayormente desarrollada la capacidad de la lectura porque simplemente no hemos creado esa cultura, puede ser a causa de unos procesos de formación mal fundamentados, en los que los docentes se encargaron de hacerle tomar tedio, miedo, entre otros valores de rechazo, que hoy en día son muy difíciles no sólo de corregir sino de reestructurar.
Desde esa perspectiva, al llegar al Hogar Infantil donde desarrollamos nuestro proceso, nos dimos cuenta de que a pesar de estar en una institución educativa de preescolar, los niños eran reacios a la lectura, bien fuera porque aún no saben leer o bien sea porque no hace parte de su diario vivir. En todo caso, iniciamos con el grupo, bajo las directrices de las lecturas de la asignatura, sumado a las ideas que la docente Clara Cuervo nos había indicado, en ese momento notamos no sólo un cambio de actitud frente a los textos, sino uno de apreciación por la lectura.
Haciendo un análisis honesto del proceso, podemos decir sin mayor temor a equivocarnos que fue todo un éxito, la emoción de los niños cuando veían llegar a alguno de los miembros del equipo era más que evidente, la atención con la que ellos estaban en todo momento, sumado a las múltiples estrategias de aprehensión del conocimiento, mostrado a través de cuentos, canciones, dibujos o bailes, es una muestra de que para iniciar de manera efectiva con los procesos de lectura y de escritura, no sólo basta con tener una buena disposición, sino que además se necesita ser muy creativo, dinámico y organizado.
Cumplimos a cabalidad con los requerimientos de la asignatura en su propuesta de reescribir los procesos de lectura y escritura, obtuvimos varios resultados que están presentes como evidencia fotográfica, audiovisual y física dentro del proyecto, eso sin contar la impresión causada en las personas de la comunidad en la que estuvimos y de las directivas de la institución, siempre dejando en alto el buen nombre de la Universidad Javeriana de su facultad de Literatura y de Educación. Creamos en este lugar una nueva mirada frente a los procesos para la primera y segunda infancia, todo esto regido en el propósito fundamental de convertirnos en promotores de lectura desde la niñez.
Ahora bien, podríamos pasar de redundantes en este ejercicio consciente de evaluar nuestro trabajo en el hecho de que se convirtió en toda una experiencia de efectiva lectura y escritura, pero lo cierto es que las evidencias hablan por sí mismas, debo también agregar que nos quedamos con una grata experiencia que si bien es cierto que le faltó más detalles, está muy bien encaminada, esperamos que los grupos que nos sigan en adelante, tengan presente que el propósito fundamental de nuestra profesión radica en mostrarle a las generaciones futuras que la lectura y la escritura se gestan desde la libertad y desde el amor y que en ese sentido valdrá la pena lo que hacemos si a ellos les queda una huella en su corazón.
Texto de reflexión sobre la formación de lectores y escritores de literatura
Quiero retomar un aparte de la evaluación, donde hacía referencia a un elemento “la falta de riqueza cultural a la hora de leer y escribir con sentido por parte de la sociedad en general”, esta frase reúne muchas cosas dentro de sí, nos hace entender en primer lugar que estamos luchando de frente contra una situación que lleva las de ser muy arraigada y a la vez discreta dentro de las raíces con las que se ha formado la cultura de nuestro pueblo, eso significa que es muy complicado el trabajo en ese sentido, mas no se trata de algo imposible.
El horizonte nos determina que si deseamos hacer algo realmente valioso en ese sentido, lo debemos encaminar a esa población que aún es fácil de inducir en algún proceso, estamos hablando de la edad de los niños de preescolar y de los de primaria hasta un máximo de grado tercero, esos momentos son caminos donde las cosas que hagamos quedarán de por vida en la mente y el alma de nuestros estudiantes.
Al hacer un conjunto de pequeños análisis, encontramos que la escritura y lectura de literatura responde básicamente a la búsqueda de un sentido en la existencia de las personas, se trata de un poderoso mecanismo de liberación y de estabilización de la realidad, porque transporta a mundos imaginarios donde dejamos las culpas atrás y nos hacemos dueños de la verdadera esencia individual de ser humano. Como vemos el asunto es un poco complejo, más cuando se tiene una serie de paradigmas que rara vez se piensan desde la profundidad de forma y de fondo.
Hablar de un lector y un escritor con sentido, es quitar una cantidad de barreras y fronteras que sobresalen en todos los aspectos de nuestro trabajo o en nuestra rutina diaria, es decidir que no importa la edad, siempre cae bien una palabra, que a pesar de las situaciones duras, podemos encontrar alivio, consuelo y resguardo en las lecturas, que todos tenemos una historia que contar y sólo basta con detenernos un momento en el camino y decidir firmemente que es hora de hablar al mundo. El proceso que nos condujo a esta reflexión fue motivado por los discursos vividos dentro de la asignatura de pedagogía y literatura, son más que una serie de estrategias para analizar y desarrollar, se trata de un estilo que nace para dejarnos poner en la balanza los roles de nuestra población y a partir de ellos determinar qué es lo más conveniente para el oficio que se nos fue encargado.
La invitación es clara pero debe ponerse en marcha, de nada nos sirve estar aquí discutiendo sobre procesos y acciones cuando no ejecutamos lo que aprendemos, estoy seguro de que las circunstancias de las cosas que hacemos crearán una conciencia general sobre la necesidad casi obligatoria que tenemos de volvernos escritores y lectores, esperemos con el mayor de los arraigos que nuestros estudiantes lo crean también y así puedan ayudar no solamente a su país sino al mundo entero.
A medida que los procesos de lectura fueron encontrando unas bases más firmes en el desarrollo del trabajo, pudimos darnos cuenta de que la lectura aparte de ser un componente necesario dentro del campo escolar, se trata de un elemento de vital importancia en todos los campos de formación de las personas. En ese mismo sentido, se puede ver que aún en una zona urbana como lo es Bogotá, es inmensa la ausencia lectora con la que se vive, es decir, realmente no tenemos mayormente desarrollada la capacidad de la lectura porque simplemente no hemos creado esa cultura, puede ser a causa de unos procesos de formación mal fundamentados, en los que los docentes se encargaron de hacerle tomar tedio, miedo, entre otros valores de rechazo, que hoy en día son muy difíciles no sólo de corregir sino de reestructurar.
Desde esa perspectiva, al llegar al Hogar Infantil donde desarrollamos nuestro proceso, nos dimos cuenta de que a pesar de estar en una institución educativa de preescolar, los niños eran reacios a la lectura, bien fuera porque aún no saben leer o bien sea porque no hace parte de su diario vivir. En todo caso, iniciamos con el grupo, bajo las directrices de las lecturas de la asignatura, sumado a las ideas que la docente Clara Cuervo nos había indicado, en ese momento notamos no sólo un cambio de actitud frente a los textos, sino uno de apreciación por la lectura.
Haciendo un análisis honesto del proceso, podemos decir sin mayor temor a equivocarnos que fue todo un éxito, la emoción de los niños cuando veían llegar a alguno de los miembros del equipo era más que evidente, la atención con la que ellos estaban en todo momento, sumado a las múltiples estrategias de aprehensión del conocimiento, mostrado a través de cuentos, canciones, dibujos o bailes, es una muestra de que para iniciar de manera efectiva con los procesos de lectura y de escritura, no sólo basta con tener una buena disposición, sino que además se necesita ser muy creativo, dinámico y organizado.
Cumplimos a cabalidad con los requerimientos de la asignatura en su propuesta de reescribir los procesos de lectura y escritura, obtuvimos varios resultados que están presentes como evidencia fotográfica, audiovisual y física dentro del proyecto, eso sin contar la impresión causada en las personas de la comunidad en la que estuvimos y de las directivas de la institución, siempre dejando en alto el buen nombre de la Universidad Javeriana de su facultad de Literatura y de Educación. Creamos en este lugar una nueva mirada frente a los procesos para la primera y segunda infancia, todo esto regido en el propósito fundamental de convertirnos en promotores de lectura desde la niñez.
Ahora bien, podríamos pasar de redundantes en este ejercicio consciente de evaluar nuestro trabajo en el hecho de que se convirtió en toda una experiencia de efectiva lectura y escritura, pero lo cierto es que las evidencias hablan por sí mismas, debo también agregar que nos quedamos con una grata experiencia que si bien es cierto que le faltó más detalles, está muy bien encaminada, esperamos que los grupos que nos sigan en adelante, tengan presente que el propósito fundamental de nuestra profesión radica en mostrarle a las generaciones futuras que la lectura y la escritura se gestan desde la libertad y desde el amor y que en ese sentido valdrá la pena lo que hacemos si a ellos les queda una huella en su corazón.
Texto de reflexión sobre la formación de lectores y escritores de literatura
Quiero retomar un aparte de la evaluación, donde hacía referencia a un elemento “la falta de riqueza cultural a la hora de leer y escribir con sentido por parte de la sociedad en general”, esta frase reúne muchas cosas dentro de sí, nos hace entender en primer lugar que estamos luchando de frente contra una situación que lleva las de ser muy arraigada y a la vez discreta dentro de las raíces con las que se ha formado la cultura de nuestro pueblo, eso significa que es muy complicado el trabajo en ese sentido, mas no se trata de algo imposible.
El horizonte nos determina que si deseamos hacer algo realmente valioso en ese sentido, lo debemos encaminar a esa población que aún es fácil de inducir en algún proceso, estamos hablando de la edad de los niños de preescolar y de los de primaria hasta un máximo de grado tercero, esos momentos son caminos donde las cosas que hagamos quedarán de por vida en la mente y el alma de nuestros estudiantes.
Al hacer un conjunto de pequeños análisis, encontramos que la escritura y lectura de literatura responde básicamente a la búsqueda de un sentido en la existencia de las personas, se trata de un poderoso mecanismo de liberación y de estabilización de la realidad, porque transporta a mundos imaginarios donde dejamos las culpas atrás y nos hacemos dueños de la verdadera esencia individual de ser humano. Como vemos el asunto es un poco complejo, más cuando se tiene una serie de paradigmas que rara vez se piensan desde la profundidad de forma y de fondo.
Hablar de un lector y un escritor con sentido, es quitar una cantidad de barreras y fronteras que sobresalen en todos los aspectos de nuestro trabajo o en nuestra rutina diaria, es decidir que no importa la edad, siempre cae bien una palabra, que a pesar de las situaciones duras, podemos encontrar alivio, consuelo y resguardo en las lecturas, que todos tenemos una historia que contar y sólo basta con detenernos un momento en el camino y decidir firmemente que es hora de hablar al mundo. El proceso que nos condujo a esta reflexión fue motivado por los discursos vividos dentro de la asignatura de pedagogía y literatura, son más que una serie de estrategias para analizar y desarrollar, se trata de un estilo que nace para dejarnos poner en la balanza los roles de nuestra población y a partir de ellos determinar qué es lo más conveniente para el oficio que se nos fue encargado.
La invitación es clara pero debe ponerse en marcha, de nada nos sirve estar aquí discutiendo sobre procesos y acciones cuando no ejecutamos lo que aprendemos, estoy seguro de que las circunstancias de las cosas que hacemos crearán una conciencia general sobre la necesidad casi obligatoria que tenemos de volvernos escritores y lectores, esperemos con el mayor de los arraigos que nuestros estudiantes lo crean también y así puedan ayudar no solamente a su país sino al mundo entero.
Segunda parte de la ejecución y evaluación del proyecto LA LITERATURA VISITÓ MI INFANCIA FELIZ



Actividades realizadas
• Taller del Señor L Fante:

llevamos varios libros en los que aparecía el elefante (dos cuentos de Elmer y un abc de animales) para contextualizar la lectura del texto central de Jairo Buitrago; después de la leer de acuerdo a la preparación realizada, hicimos una réplica del libro en la que todos los niños aportaron con sus dibujos y con ideas sobre cómo armar el libro en fomi. Finalmente leímos el ejemplar que quedó haciendo parte de la biblioteca del Hogar.
• Horas del cuento:
destinamos varias sesiones para realizar esta actividad, llevándoles gran variedad de cuentos para que pudieran intercambiarlos y realizar varias lecturas. Es importante resaltar que los niños, ya habituados al objeto ‘libro’, se entusiasmaban al verlo y manifestaban poder leerlo. Hacían lectura de imágenes, recordaban e introducían elementos de cuentos anteriores, preguntaban qué decía en alguna parte específica o pedían que se les leyera completo.Algunos textos leídos
• ‘Camila’ de María Paula Bolaños: las ilustraciones novedosas de este cuento abren un espacio para la imaginación de los pequeños lectores. Una situación muy simple para abordar un asunto que puede llegar a no serlo tanto: las relaciones familiares; incluye también a los animales en un diciente juego de metáforas.
• ‘Pequeño Zambo’: cuento tradicional recopilado por Josefina Urdaneta e ilustrado por María Elena Repiso, nos relata una aventura que podría llegar a pasar por la imaginación de cualquier niño.
• ‘Sólo se es joven…¡dos veces!’ de Quentin Blake: pocas palabras se encuentran al interior de este libro, que se presta para una lectura de imágenes en la que todos tenemos algo que aportar.
• ‘Garabato’ de Ivar Da Coll: vemos alguna cercanía de este cuento al género dramático, en el que Eusebio y sus amigos viven una experiencia sencilla pero divertida.
• ‘Yo, Milton’ de Haydé Ardalan: No necesariamente tenemos que encontrar en los libros una gran historia para poder disfrutarlos. Milton sólo nos cuenta sobre él y nos introduce al mundo de los gatos.
• ‘Lobo sentimental’ de Geoffroy Pennart: resulta muy interesante también contrarrestar versiones de los cuentos con las tradicionales. Juega aquí un papel fundamental la sorpresa, pues cualquier cosa… puede pasar!
miércoles, 19 de mayo de 2010
Otro tipo de texto narrativo
Mafalda por Quino.
María Fernanda Mejía
SUSURRANDO…
Me contaron que Pedrito no comía frutas ni verduras,
sino que sólo le gustaban las hamburguesas, la pizza y el perro caliente.
Dicen también que no tomaba leche ni jugos naturales,
la gaseosa era lo único que aceptaba de sobremesa.
Oí, asimismo, que no ayudaba en su casa a hacer oficio ni salía a jugar al parque,
sólo jugaba Xbox, veía tele y chateaba en su computador.
Por ahí escuché que después de un tiempo Pedrito no quiso más amigos personales,
pues decía tener ya bastantes virtuales.
Y lo último que supe es que dejó de ser humano
dizque porque se le olvidó cómo era interactuar con otros.
Me contaron que Pedrito no comía frutas ni verduras,
sino que sólo le gustaban las hamburguesas, la pizza y el perro caliente.
Dicen también que no tomaba leche ni jugos naturales,
la gaseosa era lo único que aceptaba de sobremesa.
Oí, asimismo, que no ayudaba en su casa a hacer oficio ni salía a jugar al parque,
sólo jugaba Xbox, veía tele y chateaba en su computador.
Por ahí escuché que después de un tiempo Pedrito no quiso más amigos personales,
pues decía tener ya bastantes virtuales.
Y lo último que supe es que dejó de ser humano
dizque porque se le olvidó cómo era interactuar con otros.
María Fernanda Mejía
Narratividad, escuela y vida cotidiana
RECORDANDO A UN AMIGO
Alguna vez tuve un amigo llamado Verde. Su madre se llamaba Doña Amarilla, y su padre Don Azul; era demasiado travieso aunque inspiraba bastante calma. Su mamá se la pasaba pálida y su papá bastante serio porque él amaba ir a lugares rodeados de naturaleza y muchas veces se les perdía en el bosque o en las montañas. Pero lo peor era cuando se le daba por treparse a los semáforos al muy malabarista, y entonces su madre y su tía llena de furia, la señorita Roja, tenían que perseguirlo. Le encantaban los frutos biches, a tal punto que decía sentirse identificado con ellos.


Con esta forma de ser nadie apostaba un peso por su futuro, incluso llegaron a apodarlo “el inmaduro”. Sin embargo, en un tiempo llegó a convertirse en todo un símbolo de esperanza pues, a pesar de todo, su familia siempre creyó en él.
Desafortunadamente fuimos dejando nuestra amistad cuando me vine a vivir a esta gran ciudad pero por ahí he oído varios rumores sobre él, algunos malos como que se volvió un viejo obsceno y otros mejores, creo, como que se convirtió en el hombre increíble.
Me gustaría volver a verlo, a escucharlo, a tocarlo, a olerlo y – ¿por qué no? – a probarlo también, pero no al Verde artificial que se me aparece mucho aquí sino a ese genuino de la infancia que tanto me divirtió.
María Fernanda Mejía
Alguna vez tuve un amigo llamado Verde. Su madre se llamaba Doña Amarilla, y su padre Don Azul; era demasiado travieso aunque inspiraba bastante calma. Su mamá se la pasaba pálida y su papá bastante serio porque él amaba ir a lugares rodeados de naturaleza y muchas veces se les perdía en el bosque o en las montañas. Pero lo peor era cuando se le daba por treparse a los semáforos al muy malabarista, y entonces su madre y su tía llena de furia, la señorita Roja, tenían que perseguirlo. Le encantaban los frutos biches, a tal punto que decía sentirse identificado con ellos.

Con esta forma de ser nadie apostaba un peso por su futuro, incluso llegaron a apodarlo “el inmaduro”. Sin embargo, en un tiempo llegó a convertirse en todo un símbolo de esperanza pues, a pesar de todo, su familia siempre creyó en él.
Desafortunadamente fuimos dejando nuestra amistad cuando me vine a vivir a esta gran ciudad pero por ahí he oído varios rumores sobre él, algunos malos como que se volvió un viejo obsceno y otros mejores, creo, como que se convirtió en el hombre increíble.
Me gustaría volver a verlo, a escucharlo, a tocarlo, a olerlo y – ¿por qué no? – a probarlo también, pero no al Verde artificial que se me aparece mucho aquí sino a ese genuino de la infancia que tanto me divirtió.María Fernanda Mejía
lunes, 17 de mayo de 2010
La narración de Angela Victoria Vera

EL CHOCOLATE PERDIDO EN EL UNIVERSO
El espacio es un lugar grande y lleno de estrellas que iluminan los caminos del cielo.
Entre los espacios que hay de una estrella a otra todo es de color negro, ¿por qué?, porque hubo una vez una enorme planta de doradas raíces y fuertes ramas viajando a la deriva por el espacio, de su tallo colgaban unos frutos de color vino tinto que por dentro tenían una misteriosa fruta.
Esta fruta, decían los habitantes de un planeta distante, era mágica, podía curar la tristeza y el dolor con solo probarla.
Un ser extraño de nombre Kamiko que vivía en un asteroide, supo de la planta que andaba por el espacio con los frutos mágicos y se dijo a sí mismo “-si yo logro atrapar esa planta y traerla a mi casa, las personas de todo el universo han de venir hasta mí para poder obtener la fruta, de seguro pagaran un alto precio por ella”
Y diciendo eso se lanzó a lo profundo del espacio en busca de la planta.
Rápidamente se extendió la noticia de que un ser extraño iba en busca de la planta misteriosa. En muchos planetas las personas empezaron a formar grupos para salir en búsqueda de ella antes de que Kamiko la encontrara, claro está que sus intenciones no eran mejores que las de él.
Ahora todo el mundo quería adueñarse de la planta que deambulaba por el espacio sideral
En una aldea de una pequeña luna, vivían un grupo de Marvines, eran pequeños, trabajadores y de corazón puro,
Uno de ellos Chitito salió a buscar por el campo frutas para el desayuno, de repente algo lo asustó, un sonido estruendoso como el de un cohete lo hizo tirar al suelo. Vio frente a él, una gran bola de luz que caía del cielo a gran velocidad y se estrelló sobre el campo a pocos metros de donde se encontraba.
Rápidamente corrió al lugar para ver de qué se trataba y se llevó una gran sorpresa cuando se dio cuenta que era la planta aquella de la que todos hablaban. Al principio se sintió asustado, pero luego decidió que no la podía dejar allí tirada donde la pudieran encontrar.
La llevó a la aldea donde todo el pueblo salió a verla, unos decían –debemos lanzarla al espacio, si la dejamos aquí seguramente nos invadirán y destruirán por ella. Otros en cambio, sugerían que la sembraran y así tendrían muchos frutos de la felicidad en sus manos. Estando en la discusión irrumpió en la escena una anciana, respetada y apreciada por todo el pueblo a la que le llamaban “la matriarca”.
-Todo quedó en silencio.
De repente ella dijo –debemos dejar esta planta en un lugar donde pueda crecer en paz, donde sus frutos sean bien recibidos por todo el que los pruebe, y sobretodo donde los seres vivientes necesiten apoyo en su corazón.
Nadie decía nada, -y ¿dónde es ese lugar?, dijo Chitito.
La matriarca respondió, existe un planeta distante y muy joven, de océanos azules, con grandes bosques y gran variedad de animales, se dice que hay una especie que tiene una notable inteligencia por encima de las demás especies, pero sufren bastante. ¡Allí debemos enviarla! Y tú chitito deberás ser quien personalmente la lleves y la entregues en las manos de los seres humanos.
Se hicieron los preparativos para su partida. CHITITO partió hacia el planeta azul con la planta misteriosa en sus brazos.
Pronto se supo que Chitito tenía en su poder la planta misteriosa y que la pretendía llevar a donde nadie la pudiera encontrar, Kamiko no lo iba a permitir.
Chitito estaba pasando en su platillo volador frente a una hermosa luna de cristal cuando se percató de que algo lo estaba siguiendo y alcanzando, miró por un espejo hacia atrás y vio un grupo de seres extraños que le disparaban tratando de derribarlo y así poder quitarle su valiosa carga.
huyó como pudo de la situación, pero poco había pasado cuando también apareció Kamiko, con toda la intención de quitarle la planta, -entrégame la planta decía Kamiko. –Nunca lo haré respondía Chitito.
Kamiko disparaba sin clemencia al pequeño platillo volador de Chitito, y una de sus balas logró penetrar el escudo, y darle a la planta en todo su tallo. Por la abertura que se hizo empezó a salir una sabia de color negro intenso que se iba derramando por el espacio a medida que seguía la persecución, esa sustancia fue ocupando todo el universo con su color negro intenso. Como estaba ahora todo tan oscuro, Kamiko no pudo ver más a Chitito, el problema es que Chitito ahora también estaba extraviado.
Como pudo curó la planta y se aferró a ella para no dejarla morir.
Todo era oscuridad y soledad, pasaron varios días y sentía que sus fuerzas se acababan. Estaba a punto de perder la esperanza cuando notó que una luz de color amarillo entraba por una ventana, era un milagro había logrado llegar hasta el planeta de los océanos azules, rápidamente entró en la atmosfera, cuando aterrizó, se sorprendió mucho de la belleza de este lugar.
Un grupo de hombres se acercaron a él, lo saludaron y reverenciaron como a un Dios, él sin más preámbulo les entregó la planta diciéndoles – Cuando sientan que están perdidos y solos en el espacio, o sientan tristeza en su corazón, tomen una de susfrutas y cómanla, así encontrarán amor.
Uno de los nativos le preguntó -¿cómo debemos llamarla?, él respondió –Su nombre es cacao y su fruto se llama chocolate.
Así es como llegó el chocolate nuestro planeta y cuando mires al cielo y veas todo oscuro recuerda que el universo entero está hecho de él.
Por W. Ricardo Vargas H.
domingo, 16 de mayo de 2010
Poema
Qué si me arrepiento, ¿pregunta usted?
Yo aprendí que el amor existe
Que la vida tiene sentido
Que el esfuerzo vale la pena
Aprendí que hay cosas indescriptibles
Y que por más que le haga poemas para explicarle
Usted no va a saber lo que se siente
Aprendí que a pesar del final
Y de la tristeza
Quedan recuerdos gratos
Y que la vida es eso… recuerdos
Y si uno no los tiene gratos… imagínese
Aprendí a quererme
queriendo a otro como a nadie más
Porque me quería también
Y quererse así es un rescate
Aprendí a perder también
A perder como nadie más ha perdido
A perderlo todo
Sin esperanza
Y usted dirá que eso no es aprender
Pero hasta que no le pase no lo entenderá
No me arrepiento porque así como lloro hoy reí ayer
Porque hay otros que nunca llegan a saberlo
A sentirlo
A sufrirlo
A vivirlo
Y mueren sin aprenderlo!
María Fernanda Mejía
Yo aprendí que el amor existe
Que la vida tiene sentido
Que el esfuerzo vale la pena
Aprendí que hay cosas indescriptibles
Y que por más que le haga poemas para explicarle
Usted no va a saber lo que se siente
Aprendí que a pesar del final
Y de la tristeza
Quedan recuerdos gratos
Y que la vida es eso… recuerdos
Y si uno no los tiene gratos… imagínese
Aprendí a quererme
queriendo a otro como a nadie más
Porque me quería también
Y quererse así es un rescate
Aprendí a perder también
A perder como nadie más ha perdido
A perderlo todo
Sin esperanza
Y usted dirá que eso no es aprender
Pero hasta que no le pase no lo entenderá
No me arrepiento porque así como lloro hoy reí ayer
Porque hay otros que nunca llegan a saberlo
A sentirlo
A sufrirlo
A vivirlo
Y mueren sin aprenderlo!
María Fernanda Mejía
martes, 11 de mayo de 2010
UN POEMA SOBRE UNA LIBERTAD QUE NO PUEDE DEJARSE VERSE

UNA NOCHE
Se levanta como siempre en la mañana,
Escucha el cantar de los pájaros
Que buscan su desayuno.
A regañadientes y con poca prisa
Decide que es hora de abandonar la cama,
Esa misma en la que ha soñado la noche entera.
Camino a su día a día,
Va pensando,
En la manera en como hoy darle un beso,
O tomarlo de la mano sin que nadie más sea testigo de ello.
Llega un poco desesperada, pretendiendo solo verlo de reojo.
Él está allí, tan cerca y tan distante
Que casi causa placer.
Inicia sus funciones normales con la seguridad
De que…
La ama también.
Pero es mucho lo que se debe disimular,
Es mucho,
Lo que se debe soportar, es mucho
Y seguirá siendo mucho.
Cruzan un par de palabras en su camino, corriendo como gatos,
Tratan de estar lo más cerca posible, ¡juntos!,
Acabando las ganas el uno del otro con solo mirarse,
De vez en cuando sueltan alguna frase
Que encanta a los oídos de todos,
Pero cada uno sabe para quien son en realidad.
Vivir así, con la realidad y la libertad cada vez más escasa
Con la fuerza de los demás separándolos
A cada rato.
Pero el sol se está escondiendo,
Poco a poco oculta su rostro,
Y ahora,
El espacio le pertenece a la luna,
Cierra los ojos a la realidad,
Nuevamente el está allí,
Pero ahora es diferente,
Ahora puede dar rienda suelta a la fantasía
Puede decirle lo que quiera,
Sabiendo que es solo para ella.
Se estremece de la punta de los pies a lo más alto de su cabeza,
Sintiendo por una noche
Su presencia de gigante.
Los sueños uno a uno llegan,
La voz se entrecruza,
De los más profundo de su ser sale un “TE AMO”
Ese mismo que le dice cuando lo ve,
Siente la puntita de sus dedos paseándose por su espalda,
Siente el calor de su piel y el abrazo de sus brazos…
Cae…
En un estado…
De mucho sueño.
Lleva su aroma prendida en el alma,
Y,
Le ayuda a dormir,
Vive tantas fantasías juntas,
Que no desea despertar.
Llega nuevamente la mañana,
Con sus rayos resplandecientes,
Pero está noche volverá
Aquel que suspira por ella,
Aquel que se estremece de para no enloquecer,
Aquel que roba su aliento,
Aquel que la quiere merecer.
La noche es su amiga y podríamos decir
Que estando de día no se siente
Lo que en una sola noche al soñar,
Una mujer puede sentir.
Por W. Ricardo Vargas H.
sábado, 8 de mayo de 2010
Rodari y la defensa de la Imaginación y la Creatividad


LA IMAGINACIÓN, LA CREATIVIDAD Y SU COMPROMISO CON LOS MAESTROS EN LA ESCUELA
Cuando Rodari se suscribe ante el estudio de la acción creadora y de la acción aplicativa de las cosas al servicio de la escritura, buscaba algo más que un sistema de redacción que sirviera de reflexión para los maestros del momento, a ese estudio lo llama la gramática de la fantasía.
Los tiempos nos han encaminado por distintas situaciones que lo que menos muestran es una gramática agradable, menos de la creatividad, pues nunca ha sido origen de algo o por lo menos agente efectivo de cambio, tan solo, consistía en la repetición constante de una serie de códigos para “aprender”. Ahora bien, los asuntos del pensamiento nunca han de ser tan constantes y tan variados como cuando somos niños, de ahí que una de las principales metas de los docentes sea aprovechar esta etapa de la vida de las personas para hacer de algunos hábitos, cosas del día a día.
Cuando nos encontramos en nuestros primeros años de vida (de los 2 a los 8 más o menos) tenemos una capacidad receptora que es muy vulnerable a la afectación por parte de los agentes externos, en ese sentido cualquier cosa que el contexto nos muestre, ha de ser el camino a seguir, el ejemplo del que se quiere aprender, en ese preciso momento es de vital importancia que el maestro se encargue de hacer de la lectura algo maravilloso en la existencia de sus estudiantes. Cosiste en una serie de procesos en lo que los niños van descubriendo no solo lecturas en los libros, también, mundos de los que se puede disponer en cualquier momento para ser feliz, para entrar en la libertad del juego creador.
Según lo dicho anteriormente, el cuento, la fábula, el relato, etc. Tiene dentro de la comprensión del texto un propósito que debe ser de índole pedagógico, allí la estrategia docente, ha de ser todo un momento dedicado a dejar volar la imaginación de los niños y niñas, donde lejos de la presión por la perfección, es el juego de la lectura para divertir y crear, puede que se vuelva un asunto un poco disperso, de pronto hasta se convierta en complicado, pero es parte del reto que asumimos como docentes el día que nos comprometimos a serlo.
Noto que a medida que avanza el texto de Rodari, van profundizando más en la relación de la creatividad y la imaginación, con la fantasía. Asunto que tocan desde unos postulados de tipo filosófico y otros antropológicos (este último no lo citan específicamente, pero se puede inferir por la manera como vinculan el proceso de filosofía al de llevar los productos de esta, al de la vida de los seres humanos.).
Para finalizar quiero agregar que a pesar de trabajar diferentes conceptos, lo importante es hacer ver la estrecha relación de los conceptos, con los medios para ayudar a promover la imaginación a través de los procesos de lectura, todo dependerá de la manera como nos comprometamos a hacer ver la fantasía y su verdad no única dentro de los textos.
viernes, 7 de mayo de 2010
Los niños, la imaginación y la creación
Gianni Rodari nos menciona las codiciadas palabras intuición, imaginación y fantasía. Muchos deseamos que la escuela deje de privilegiar la atención y la memoria, así como a los estudiantes que se limitan a reproducir para que la creación tenga verdaderas herramientas y espacios de desarrollo. Estamos completamente de acuerdo en que la imaginación no es asunto de unos pocos privilegiados sino que la predisposición a la creatividad y la imaginación creadora se manifiestan en cualquier vida infantil.
Lo que permite este texto optimista es entender que el maestro debe dejar su papel represivo de domador, sin importar la materia de la que hablemos, y darle lugar al pensamiento divergente y al cambio de la sociedad, a través de la promoción.
Aquí dos pequeños textos acerca de la imaginación, las capacidades de los niños y una manera de abordar los números en la escuela:
El conejo fraccionario

Danna espera el comienzo de la clase en silencio. El profesor se ha retardado –lo cual es muy extraño porque lleva ciento cuarenta y cinco días llegando muy puntual a torturarlos a todos con sus números que nadie entiende– y todos juegan a tirarse papelitos. De pronto pasa por la ventana un conejo que le pica el ojo y se quita su sombrero, saca un pastel de chocolate redondo, lo divide en seis partes iguales, le deja una en el marco de la ventana y se va.
-Buenos días- dice de repente don Profesor Numérico Torturador– lamento la tardanza, pero no perdamos más tiempo. Ayer quedamos en lo que era 1/6. Danna, ¿entendiste lo que era?
Danna recapacita un segundo, nunca le ha entendido nada a este señor y cuando está a punto de contestarle que ella nació con una incapacidad absoluta para las matemáticas recuerda al conejo, voltea a mirar hacia la ventana y sonríe. Allí está el pedazo de pastel que la hace tan feliz justo en este momento.
Archie Smith, un niño maravilloso
Un día cualquiera se presentó un problema en Luciernópolis. Las luciérnagas, valga la aclaración, tienen
todo un reino subterráneo al sudoeste del mayor hormiguero neoyorquino. El problema, como venía diciendo, se produjo porque los más pequeños luciernaguitas inventaron un juego con electricidad que desató un incendio de marca mayor y destruyó las dos terceras partes del reino. Todos odiaron a los luciernaguitas culpables y desconfiaron profundamente de su solución: acudir a un humano.
- Éste es un humano especial – dijo René, el luciernaguita más culpable
- ¿Y, qué tiene de especial? – replicó Odín, el Rey Luciérnaga
- Bueno, pues, es muy ingenioso, ehhh… está jugando todo el tiempo y… puede entendernos, ¡se comunica con nosotros!
El luciernaguita llevó al incrédulo Rey Odín hasta la ventana del cuarto de Archie Smith. En efecto, él se despertó al oír sus vocecitas, los escuchó y, al final, les dio una solución estupenda.
Desde aquella noche cada que un luciérnaga quiere resolver un problema o conversar con un niño maravilloso acude a la ventana, siempre abierta, de Archie Smith.
María Fernanda Mejía
Lo que permite este texto optimista es entender que el maestro debe dejar su papel represivo de domador, sin importar la materia de la que hablemos, y darle lugar al pensamiento divergente y al cambio de la sociedad, a través de la promoción.
Aquí dos pequeños textos acerca de la imaginación, las capacidades de los niños y una manera de abordar los números en la escuela:
El conejo fraccionario

Danna espera el comienzo de la clase en silencio. El profesor se ha retardado –lo cual es muy extraño porque lleva ciento cuarenta y cinco días llegando muy puntual a torturarlos a todos con sus números que nadie entiende– y todos juegan a tirarse papelitos. De pronto pasa por la ventana un conejo que le pica el ojo y se quita su sombrero, saca un pastel de chocolate redondo, lo divide en seis partes iguales, le deja una en el marco de la ventana y se va.
-Buenos días- dice de repente don Profesor Numérico Torturador– lamento la tardanza, pero no perdamos más tiempo. Ayer quedamos en lo que era 1/6. Danna, ¿entendiste lo que era?
Danna recapacita un segundo, nunca le ha entendido nada a este señor y cuando está a punto de contestarle que ella nació con una incapacidad absoluta para las matemáticas recuerda al conejo, voltea a mirar hacia la ventana y sonríe. Allí está el pedazo de pastel que la hace tan feliz justo en este momento.
Archie Smith, un niño maravilloso
Un día cualquiera se presentó un problema en Luciernópolis. Las luciérnagas, valga la aclaración, tienen
todo un reino subterráneo al sudoeste del mayor hormiguero neoyorquino. El problema, como venía diciendo, se produjo porque los más pequeños luciernaguitas inventaron un juego con electricidad que desató un incendio de marca mayor y destruyó las dos terceras partes del reino. Todos odiaron a los luciernaguitas culpables y desconfiaron profundamente de su solución: acudir a un humano.- Éste es un humano especial – dijo René, el luciernaguita más culpable
- ¿Y, qué tiene de especial? – replicó Odín, el Rey Luciérnaga
- Bueno, pues, es muy ingenioso, ehhh… está jugando todo el tiempo y… puede entendernos, ¡se comunica con nosotros!
El luciernaguita llevó al incrédulo Rey Odín hasta la ventana del cuarto de Archie Smith. En efecto, él se despertó al oír sus vocecitas, los escuchó y, al final, les dio una solución estupenda.
Desde aquella noche cada que un luciérnaga quiere resolver un problema o conversar con un niño maravilloso acude a la ventana, siempre abierta, de Archie Smith.
María Fernanda Mejía
martes, 4 de mayo de 2010
...LA LITERATURA VISITÓ MI INFANCIA FELIZ...
Las actividades del proyecto están enfocadas a promover la lectura pero conllevan otras cosas más:
- La mediación del promotor en esta comunidad incluye una propuesta ética. Detrás de cada lectura hay unas pautas implícitas que parten del respeto para que todos podamos hablar y escucharnos. Desarrollamos espacios para la construcción de voces de los niños en el Hogar Infantil.
- También llevamos textos para que los niños puedan cogerlos y entender el acto de lectura. Ellos no 'saben' leer pero pueden ir comprendiendo todo lo que significa hacerlo; lo cual es más importante.
- La sociedad moderna nos hace cada vez más sedentarios, no solía darse la importancia que necesita la dinámica corporal , un ejemplo las clases de educación física terminan siendo un lenguaje basado en la repetición de un acto de movimiento, de una serie de reglas que igualmente se deben seguir para conseguir resultados óptimos: velocidad, tono muscular, capacidad de resistencia y coordinación, se entrenan según planes que estimulan determinados sentidos sin entretejerlos, como si el uno actuara independientemente del otro, y no es que esto sea del todo malo, sino que una estimulación integral podría enriquecernos más y vincularse a elementos de la vida misma. Incluso en un deporte con necesidades específicas, no debería excluirse el movimiento producido en nuestra vida cotidiana. - Como decía Sandra Pedraza - “el modelo no debería ser solo anatómico” sino también recurrir a la actividad relacionada con lo racional, emocional e incluso en los hábitos y su simbolismo -la lectura en voz alta y simbolismo por medio de la actuación.
La creación artística no puede desligarse de la percepción sensorial ni tampoco se puede tomar como una producción de conocimiento no válido, aunque esto suene sencillo y lógico, actualmente se toma el arte como una esfera que es difícil de evaluar por su misma naturaleza subjetiva, como en el colegio se tocaba un tema alrededor del cuerpo y la percepción sensorial de una manera estrictamente formal, pues no había basado su estudio en alguna práctica de campo.
miércoles, 28 de abril de 2010
... LA LITERATURA VISITÓ MI INFANCIA FELIZ















- La primera actividad fue con Rapunzel. La idea fue hacer una lectura en voz alta con espacio para todos los sentidos de los niños. Una de las lectoras estaba disfrazada de Rapunzel, el personaje central del cuento, y a medida que avanzábamos en el relato introducíamos elementos que de alguna u otra forma aparecieran en él. Llevamos pétalos de rosas con olores, tomates y zanahorias cherry y un reproductor de sonidos. Al final todos jugaron a subir por la peluca de Rapunzel hasta el castillo y cada uno cogió el libro para hacer su propia lectura.
- Siguiendo con El libro de oro de los niños y El libro de oro de los cuentos de hadas, se hicieron varias sesiones de lectura con el mismo esquema: 1) un antes, en el que se introducía el cuento hablando de cualquiera de sus elementos (los animales, las frutas, las brujas, los castillos, los barcos, etc.) 2) un durante, en el que se lee de acuerdo a la preparación hecha y 3) un después, en el que jugamos a construir escenarios de los cuentos leídos con algunas herramientas del Hogar (armatodo, sillas, mesas) y en el que los niños cogen el texto leído y otros libros que llevamos para mirarlos y tocarlos con sus manos. Algunos niños simulan por iniciativa propia el acto de lectura y piden la palabra para leer en voz alta.
- Una parte fundamental de la enseñanza de la lectura es orientar con un buen ejemplo; la manera como los niños nos vean a nosotros hacer una introducción de esta es como ellos crearán las bases de su proceso por el resto de la vida.
Siendo así, propusimos una actividad donde se percibiera la lectura en voz alta de una manera no sólo agradable sino vital y emotiva.
1. Llegamos vestidos de marineros y astronautas, les pedimos con mucho cariño que escuchen la historia de un amigo que enviamos al espacio (el cuento elegido para esto es “El pequeño planeta perdido”, de Ziraldo)
2. Lluvia de preguntas: ¿qué es un astronauta?, ¿qué es un cohete?, ¿conoces algún planeta?, ¿de qué tamaño será un planeta pequeño?, ¿cómo te imaginas que son las cosas fuera de la tierra?, ¿cuál es el trabajo de los científicos? , entre otras.
3. Lectura en voz alta del cuento, teniendo especial delicadeza al pronunciar las palabras, haciendo acentos y movimientos que gestualmente reforzaran las ideas del cuento.
4. Se mostraron las imágenes del cuento, indicándole a los niños lo que ocurre con el astronauta.
5. Terminada la lectura les pedimos que con sus deditos pintaran lo que quisieran mandarles al astronauta y a su novia en el planeta pequeño.
6. Luego y en voz alta cada uno nos mostró que es lo que ocurrió con el astronauta y cómo fue la historia.
7. Hicimos una ronda a la que le llamamos “el baile del astronauta enamorado”, este fue un recuento de la narración pero a través del baile.
8. Nos despedimos deseándole buena suerte al astronauta.
9. Los dibujos de los niños fueron pegados en una cartelera. Ojalá podamos enviarla al planeta del astronauta... - Reflexión: Una de las fotografías arriba expuestas, nos muestra la biblioteca del barrio, un lugar que se abre dos horas a la semana. Consideramos que este espacio es muy corto para la gran cantidad de usuarios potenciales que hay allí. La promoción de lectura, debería darse en tres escenarios de circulación del libro: el hogar, la escuela y la biblioteca. Esta población no cuenta con ninguno de estos espacios abiertamente. Si el impacto de las actividades que nosotros desarrollamos cada ocho días es evidente, ¿cómo sería el cambio social con unas políticas culturales pensadas para estos niños?
sábado, 24 de abril de 2010
LECTURA EN VOZ ALTA, SIMPLEMENTE NECESARIA

INSTRUCCIONES PARA UNA BUENA LECTURA EN VOZ ALTA
Leer, algunos dicen que va más allá de un simple acto del pensamiento para descifrar signos y ponerlos en un contexto. La verdad siempre habrá quienes digan lo contrario y quienes le apoyen, personalmente y más después de haber hecho el ejercicio, creo que se trata de muchas funciones juntas que parten de la realidad y hoy en día más de la necesidad de edificarnos como seres humanos, ahora debo encontrar un punto de partida que vincule varios aspectos.
La lectura de textos puede hacerse en silencio, si de acciones de interpretación individual se trata, pero cuando somos guías de alguien más, la cuestión no es tan simple, de hecho, se hace necesaria la lectura en voz alta, no es una tarea cualquiera. Hay que hacer que a través de nuestras voces las personas sientan las emociones que fueron ubicadas a través de los signos en las narraciones escritas, se requiere de excelentes vocalizaciones y de gestos que en verdad indiquen la emoción, el sentimiento, la pasión, hasta las ganas de vivir.
1. Hay que movernos adecuadamente haciendo un recorrido con nuestros ojos y nuestra mano libre, de tal manera que quienes nos escuchan estén en suspenso.
2. Modular la voz de tal manera que tratáramos de imitar la del personaje que está dentro de la historia, es decir, si habla un de un niño, tratar de imitar su voz.
3. Mostrar los dibujos del texto, esto ayuda a que sea más entretenida y eficaz la lectura.
4. Hacer gestos acordes con la expresión que se sienta en el libro, acompañado de ademanes.
5. No dejar pasar por alto ningún signo ortográfico, ellos son los que nos indican que siente el protagonista.
6. Jugar con los tamaños de las imágenes para hacer que se vuelva más interesante.
Por W. Ricardo Vargas H.
miércoles, 21 de abril de 2010
Instrucciones para leer en voz alta
Para leer en voz alta la más acertada instrucción es hacerlo con gusto. El amor por la lectura o por el compartir con otros algún texto nos asegura una buena tarea.Sin embargo aquí van más detalles:
1) Lee varias veces el texto antes de compartirlo con otras personas.
2) Entona, articula y gesticula de acuerdo a lo que lees. Para esto ten en cuenta que generalmente encuentras algún sentimiento en cada parte de la historia o poema. Intenta descubrirlo y sentirlo para después leer con ese sentimiento adentro.

3) Interpreta las voces de una forma diferente.
4) No omitas la lectura de signos. Que el público sienta la pregunta, la duda, el suspenso, la sorpresa, el susto...
5) Aprópiate del texto, de la historia, de las palabras o de los versos como si fueran los ladrillos con el que construyes el edificio de tu imaginación. Luego desea transmitir todo aquello que imaginaste ¡y más!
6) No estará de más jugar como lo propone Pescetti o como se te ocurra para adquirir o incrementar la confianza de lector.
María Fernanda Mejía
martes, 20 de abril de 2010
CON EL ESTILO INCONFUNDIBLE DE ZIRALDO

EL PEQUEÑO PLANETA PERDIDO
Cada cosa tiene su lugar sobre el mundo, cada situación en medio de todo, parece tener un sentido preciso, como si hasta las piedras supieran que hacer. Creo que los seres humanos somos la excepción, nosotros estamos supeditados a buscar y encontrar, somos los únicos que tenemos la obligación de hacernos a una parte del planeta para nosotros. A veces olvidamos que todo se trata de una búsqueda constante de sentido, por la que en ocasiones algunos pueden hasta perder la razón.
Es curioso que Ziraldo pretenda darnos a entender que por más cosas materiales que tenga un ser, lo más valioso de cada cual sea el amor, desde hace tiempo lo ha sido, creo que desde siempre lo es, entonces por qué seguir mediados por las cosas del mundo que lo único que causan es dolor y preocupación.
El cuento se trata de un astronauta que llega a un planeta muy lejano y demasiado pequeño, desde donde misteriosamente se podía escuchar todo lo que él clamaba, decidieron enviarle comida y cosas, pero siempre cuando se creía que sus angustias habían sido calmadas surgía una nueva. A través de las canciones del astronauta se dan cuenta que se está muriendo de soledad y deciden enviarle a su compañera sentimental, desde ese momento nunca volvió a necesitar nada y no se les vuelve a escuchar porque después del amor simplemente no hay nada.
La idea por sí misma es muy diciente, lo más seguro es que dentro de la esencia de esta narración , nos estén invitando a volver al ser humano que parece se ha perdido, solo por preocuparse en las cosas y no en lo que de verdad vale como lo es el alma.
Por W. Ricardo Vargas H.
sábado, 10 de abril de 2010
LA BELLEZA ES LA MISMA REALIDAD

LO QUE RESULTA AL COMBINAR A MARTÍ CON ALZAGA
La belleza; un ideal, una motivación, un sentimiento quizá… no lo sé. Muchas personas a lo largo de su vida han perseguido incansablemente alcanzarla, aun sin saber que es.
Resulta increíble pensar que no es otra cosa que la misma realidad, lo real es divino, lo divino se plasma a través de la obra de un artista en pieza magistral, sabemos que algo es real por que los sentidos lo perciben con agrado pese a que esta esté rechazando algo, porque lo que contiene es realidad pura.
Si las obras hablaran desde la absoluta imaginación no gustarían a nadie, si antes de llevarlas al papel no se hubieran soñado, la magia se perdería y la realidad dejaría de existir. Creo que los momentos de inspiración son la suma total de saber reconocer que hacer cuando la oportunidad se presenta y de poder saber en qué le ayudarán a quien las lea.
Al lograr lo que he propuesto anteriormente seremos hombres íntegros y sinceros, como lo decían los Griegos, cuyas partes han de ser las mismas de la pieza original, que van en el mismo camino de la ética, llegando al final a encontrar el sentido de la vida, después todo ha de quedar escrito para que también le sirva de herramienta en la construcción de un mejor estilo a alguien más.
Cuando hayamos entendido estas relaciones sabremos que sin la hermosura, nada fuera agradable y a muy pocos les llamaría la atención ver el arte, conocer los cuentos o sentir sensaciones al estar frente a una obra de teatro.
Tal vez el alma tenga mucho que ver aquí, tal vez sea la certeza de lo que no se ve, o… posiblemente, en verdad tenemos la capacidad de hacer de las ilusiones sueños y a los sueños una realidad.
W. Ricardo Vargas H.
Etiquetas:
Belleza
martes, 6 de abril de 2010
Reflexión y un poema de José Martí

Relacionar belleza con nobleza, virtud e integridad hace parte de una apuesta por la humanidad y la justicia social. Martí fue coherente en sus planteamientos y obras: por esta razón su estética parte de la ética y viceversa.
¿Tiene deberes el arte? Responder esta pregunta abarca grandes discusiones políticas, pero aunque algunos puedan estar en desacuerdo al ver, por ejemplo, a la literatura al servicio de una causa específica, es innegable que un planteamiento como el martiano es consecuente –tal vez un poco utópico- y responde a condiciones geopolíticas y socioeconómicas determinadas; de esta manera, reco
noce pueblos y culturas históricamente desfavorecidas.
La reflexión es muy pertinente en el contexto de la educación porque propicia un pensamiento crítico en los estudiantes e invita a centrarnos en nuestro contexto cultural y político.
¿Tiene deberes el arte? Responder esta pregunta abarca grandes discusiones políticas, pero aunque algunos puedan estar en desacuerdo al ver, por ejemplo, a la literatura al servicio de una causa específica, es innegable que un planteamiento como el martiano es consecuente –tal vez un poco utópico- y responde a condiciones geopolíticas y socioeconómicas determinadas; de esta manera, reco
noce pueblos y culturas históricamente desfavorecidas.La reflexión es muy pertinente en el contexto de la educación porque propicia un pensamiento crítico en los estudiantes e invita a centrarnos en nuestro contexto cultural y político.
María Fernanda Mejía
Cuando me puse a pensar
Cuando me puse a pensar
La razón me dio a elegir
Entre ser quien soy, o ir
El ser ajeno a emprestar,
Mas me dije: si el copiar
Fuera ley, no nacería
Hombre alguno, pues haría
Lo que antes de él se ha hecho:
Y dije, llamando al pecho,
¡Sé quien eres, alma mía!
José Martí
El viejo universo

Pensando en la experiencia de la lectura de la que nos habla Jorge Larrosa quiero compartir este texto relacionado con una trans-formación de años atrás:
El viejo universo
“Te voy a contar un cuento. Tú tienes cara de persona que le gustan los cuentos.
¿No es verdad?”
Julio Ramón Ribeyro, Por las azoteas
Había muchos libros allí. Unos en orden, otros no; libros en repisas muy juntos; libros apilados en un escritorio; libros en las escaleras, y escaleras de libros. Cajas llenas de libros. Montañas librescas en el piso. También estaba el televisor, claro, que hasta ese momento siempre había sido una mejor opción. Pero este era un televisor singular, rojo con un gancho de alambre enrevesado encima que servía de antena y no tenía control remoto. El botón de encendido se giraba, no se hundía, y para cambiar de canal tenía una especie de palanquita hecha en pasta. Por supuesto era en blanco y negro.
Entonces, en la soledad de una antigua y humilde casa bogotana empecé a mirar los libros que me inundaban casi hasta ahogarme sin darme cuenta. Recuerdo haber visto muchos códigos y manuales: Código de procedimiento civil, Código de recursos naturales, Manual de derecho procesal civil, Teoría general del contrato. Claramente no era eso lo que me iba a salvar. Luego leí otros títulos y nombres de autores que llegaron a atemorizarme: El Capital crítica de la economía política, V. I. Lenin, Stalin, Hegel, Engels... Un librito rojo (como el televisor) escrito por Mao Tse-Tung me llamó la atención por su sencillez, su pequeño tamaño y por su material en cuero. Pero tampoco. Lo cerré tras veinte segundos de un intento fallido de lectura.
Y de pronto ahí estaba, un hermoso y raído libro en cuya portada aparecía un rostro de perfil con un pelo negro intenso: El ruiseñor y la rosa y otros cuentos de Oscar Wilde. En la primera hoja estaba escrito con bolígrafo el nombre de una persona que no conocía en ese entonces y que, aún hoy, no he llegado a conocer. El color amarillento manchado y el fuerte olor no me hicieron cerrar el libro sino que, al contrario, me atrajeron más. Me senté en el piso de madera como un libro más y empecé. Yo tenía diez años y era la primera vez que una historia me estremecía de esa forma. ¡Qué ruiseñor! Me quedé estupefacta, asociando como suelen hacer los niños y sentí un poco de culpa porque ese ruiseñor no sólo se había sacrificado por su amigo, el de la portada, sino por mí que necesitaba una buena historia para entretenerme. Me juré a mí misma no ser tan caprichosa como la amada del pelinegro y llevar siempre conmigo, en el corazón, este cuento sin despreciarlo nunca.
No he sido muy fiel a mi juramento, debo aceptarlo, pero hoy sigo evocando esas circunstancias en que lo hice. Unas vacaciones frías en una ciudad extraña y de fuertes vientos, una casa tan diferente a la mía, sin juguetes, sin libros “para niños” y sin aparatos tecnológicos novedosos. Tardes solitarias y lluviosas. Persianas metálicas en las ventanas y, eso sí, un antejardín donde florecían rosas tan hermosas como la que tiñó el pobre tordo. Todo un viejo universo inolvidable porque me conectó de cierta forma con una gran literatura.
María Fernanda Mejía
“Te voy a contar un cuento. Tú tienes cara de persona que le gustan los cuentos.
¿No es verdad?”
Julio Ramón Ribeyro, Por las azoteas
Había muchos libros allí. Unos en orden, otros no; libros en repisas muy juntos; libros apilados en un escritorio; libros en las escaleras, y escaleras de libros. Cajas llenas de libros. Montañas librescas en el piso. También estaba el televisor, claro, que hasta ese momento siempre había sido una mejor opción. Pero este era un televisor singular, rojo con un gancho de alambre enrevesado encima que servía de antena y no tenía control remoto. El botón de encendido se giraba, no se hundía, y para cambiar de canal tenía una especie de palanquita hecha en pasta. Por supuesto era en blanco y negro.
Entonces, en la soledad de una antigua y humilde casa bogotana empecé a mirar los libros que me inundaban casi hasta ahogarme sin darme cuenta. Recuerdo haber visto muchos códigos y manuales: Código de procedimiento civil, Código de recursos naturales, Manual de derecho procesal civil, Teoría general del contrato. Claramente no era eso lo que me iba a salvar. Luego leí otros títulos y nombres de autores que llegaron a atemorizarme: El Capital crítica de la economía política, V. I. Lenin, Stalin, Hegel, Engels... Un librito rojo (como el televisor) escrito por Mao Tse-Tung me llamó la atención por su sencillez, su pequeño tamaño y por su material en cuero. Pero tampoco. Lo cerré tras veinte segundos de un intento fallido de lectura.
Y de pronto ahí estaba, un hermoso y raído libro en cuya portada aparecía un rostro de perfil con un pelo negro intenso: El ruiseñor y la rosa y otros cuentos de Oscar Wilde. En la primera hoja estaba escrito con bolígrafo el nombre de una persona que no conocía en ese entonces y que, aún hoy, no he llegado a conocer. El color amarillento manchado y el fuerte olor no me hicieron cerrar el libro sino que, al contrario, me atrajeron más. Me senté en el piso de madera como un libro más y empecé. Yo tenía diez años y era la primera vez que una historia me estremecía de esa forma. ¡Qué ruiseñor! Me quedé estupefacta, asociando como suelen hacer los niños y sentí un poco de culpa porque ese ruiseñor no sólo se había sacrificado por su amigo, el de la portada, sino por mí que necesitaba una buena historia para entretenerme. Me juré a mí misma no ser tan caprichosa como la amada del pelinegro y llevar siempre conmigo, en el corazón, este cuento sin despreciarlo nunca.
No he sido muy fiel a mi juramento, debo aceptarlo, pero hoy sigo evocando esas circunstancias en que lo hice. Unas vacaciones frías en una ciudad extraña y de fuertes vientos, una casa tan diferente a la mía, sin juguetes, sin libros “para niños” y sin aparatos tecnológicos novedosos. Tardes solitarias y lluviosas. Persianas metálicas en las ventanas y, eso sí, un antejardín donde florecían rosas tan hermosas como la que tiñó el pobre tordo. Todo un viejo universo inolvidable porque me conectó de cierta forma con una gran literatura.
María Fernanda Mejía
sábado, 20 de marzo de 2010
Sí tenemos derecho a convertir al libro en un elemento de vida

CON EL ESTILO INCONFUNDIBLE DE PENNAC Y LA MARCA DE LOS LIBROS EN RICARDO VARGAS
1. DERECHO A SOBRAYAR LO QUE MÁS ME GUSTE DEL LIBRO
2. DERECHO A NO ESTAR DE ACUERDO CON EL AUTOR
3. DERECHO A PENSAR QUE ALGO PUDO SER DIFERENTE
4. DERECHO A REFLEXIONAR EN SILENCIO
5. DERECHO A IMITAR EL ESTILO DEL AUTOR
6. DERECHO A DORMIR SOÑANDO CON LO QUE DICE EL LIBRO Y CON ÉL EN LA MANO
7. DERECHO A JUGAR CON EL LIBRO
8. DERECHO A EMPUERCARLO POR USO
9. DERECHO A LEER APARTES EN SITUACIONES INDICADAS
10. DERECHO A SUGERIRLE AL DOCENTE LA LECTURA DE UN TEXTO
La mayoría de las veces se nos ha indicado que son los libros objetos que tienen elementos prohibidos, así las palabras de las personas digan lo contrario. ¿Qué tienen ellos tan valioso que algunos lo tratan de ocultar? Eso es lo que debemos averiguar y de paso dejar algunos paradigmas que lo único que causan es complicación y tedio.
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