
EL PEQUEÑO PLANETA PERDIDO
Cada cosa tiene su lugar sobre el mundo, cada situación en medio de todo, parece tener un sentido preciso, como si hasta las piedras supieran que hacer. Creo que los seres humanos somos la excepción, nosotros estamos supeditados a buscar y encontrar, somos los únicos que tenemos la obligación de hacernos a una parte del planeta para nosotros. A veces olvidamos que todo se trata de una búsqueda constante de sentido, por la que en ocasiones algunos pueden hasta perder la razón.
Es curioso que Ziraldo pretenda darnos a entender que por más cosas materiales que tenga un ser, lo más valioso de cada cual sea el amor, desde hace tiempo lo ha sido, creo que desde siempre lo es, entonces por qué seguir mediados por las cosas del mundo que lo único que causan es dolor y preocupación.
El cuento se trata de un astronauta que llega a un planeta muy lejano y demasiado pequeño, desde donde misteriosamente se podía escuchar todo lo que él clamaba, decidieron enviarle comida y cosas, pero siempre cuando se creía que sus angustias habían sido calmadas surgía una nueva. A través de las canciones del astronauta se dan cuenta que se está muriendo de soledad y deciden enviarle a su compañera sentimental, desde ese momento nunca volvió a necesitar nada y no se les vuelve a escuchar porque después del amor simplemente no hay nada.
La idea por sí misma es muy diciente, lo más seguro es que dentro de la esencia de esta narración , nos estén invitando a volver al ser humano que parece se ha perdido, solo por preocuparse en las cosas y no en lo que de verdad vale como lo es el alma.
Por W. Ricardo Vargas H.

Siiiii, de acuerdo, a mi también me encanta este libro de Ziraldo.
ResponderEliminarOye pero qué decimos de la Ilustración de este cuento, porque a mi manera de ver esa una de las propuestas más vanguardistas de Ziraldo.