A propósito de "Entre gansos y vacas: escuela, lectura y literatura" de Ana María Machado

A propósito de "Entre gansos y vacas: escuela, lectura y literatura" de Ana María Machado
Por María Fernanda Mejía

lunes, 22 de febrero de 2010

1. ¿Qué pasaría en la escuela si a los profesores les gustara leer y escribir?

Fomentaríamos muchos espacios para encontrarnos consigo mismos, nuestro mundo, ideas, pensamientos, a saber y confirmar quiénes somos, ya que la lectura y escritura nos conlleva a la creación propia de mis imaginarios y mis sentimientos, a confrontar la experiencia propia con la de los otros, para emocionarnos con el otro para compartir un recuento o un sentimiento o experiencia colectiva.

No andaríamos con tanta prisa, porque vivimos corriendo leemos y escribimos contra el tiempo, no tomamos parte de nuestro tiempo para degustar un placer que pocos hemos disfrutado; aprenderíamos a reconocer que nuestro tiempo es único y como tal se debería aprender a disfrutarlo de la forma mas placentera, no perder el hábito de leer; decimos no hay tiempo pero llegamos a nuestra casa y nos sentamos frente a un televisor a ver horas y horas de tele sin ningún sentido, --No estoy en contra de la televisión, pero a mi parecer sino tenemos tv por suscripción son muy pocos los programas que podemos escoger ya que nuestra televisión no tiene mayor ambigüedad en sus programas en especial los canales privados.--

Nuestras bibliotecas estarían mas habitadas, ya que necesitaríamos espacios más adecuados como no los brindan estas; quizá nuestra casa no sea un lugar preciso para leer o escribir porque no tengo mi espacio, un espacio indicado para estar solo, poderme concentrar e indagar en un lugar lleno de libros.

La lectura no la enseñaríamos como una cuestión de sólo análisis, sino de gusto, la recomendaríamos como una necesidad humana de soñar, reír o jugar, de esta forma para no seguir con el terror de la lectura. Demostraríamos como un libro nos habla, nos forma, nos ilustra sentimientos, nos enseña experiencias, y nos fomenta un diálogo de escribir. Haríamos presentes la afirmación de que escribir nos lleva a leer o lo de igual forma leer nos lleva a escribir.

Si este placer para nosotros de leer y escribir se convirtiera en pasión, tendríamos no un recetario pero sí un una lista enorme de libros con los que ayudaríamos a nuestros estudiantes a interesarse más por la lectura reconociendo sus diferentes gustos literarios , generando momentos en su vida con nuevos sentimientos o emociones, pero no todo lo que leemos tiene esa sensación o ese sentimiento de gusto nos ha sucedido con algunos escritos, estos no nos llenan nuestras expectativas y quizá se quedan ahí sin ninguna trascendencia.

Ayudaríamos a mitigar un problema que existe dentro de nuestra población el analfabetismo, también el iletrismo, porque como docentes desde nuestras Institución Educativas promocionaríamos iniciando desde la primera infancia el gusto por la lectura, claro si todos los docentes adquiriéramos el gusto de leer y escribir, para que este gusto forme gestores de una nueva cultura, una cultura que fomentaría a que todos nuestros estudiantes, hijos, hermanos y amigos siempre tengan la oportunidad de tener la experiencia de leer y escribir.

Por: Johanna Katerine Sanabria

1 comentario:

  1. Si eso quisieramos y sobre todo nos comprenderiamos asi mismo... podriamos ser más saludables.

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