
UNA NOCHE
Se levanta como siempre en la mañana,
Escucha el cantar de los pájaros
Que buscan su desayuno.
A regañadientes y con poca prisa
Decide que es hora de abandonar la cama,
Esa misma en la que ha soñado la noche entera.
Camino a su día a día,
Va pensando,
En la manera en como hoy darle un beso,
O tomarlo de la mano sin que nadie más sea testigo de ello.
Llega un poco desesperada, pretendiendo solo verlo de reojo.
Él está allí, tan cerca y tan distante
Que casi causa placer.
Inicia sus funciones normales con la seguridad
De que…
La ama también.
Pero es mucho lo que se debe disimular,
Es mucho,
Lo que se debe soportar, es mucho
Y seguirá siendo mucho.
Cruzan un par de palabras en su camino, corriendo como gatos,
Tratan de estar lo más cerca posible, ¡juntos!,
Acabando las ganas el uno del otro con solo mirarse,
De vez en cuando sueltan alguna frase
Que encanta a los oídos de todos,
Pero cada uno sabe para quien son en realidad.
Vivir así, con la realidad y la libertad cada vez más escasa
Con la fuerza de los demás separándolos
A cada rato.
Pero el sol se está escondiendo,
Poco a poco oculta su rostro,
Y ahora,
El espacio le pertenece a la luna,
Cierra los ojos a la realidad,
Nuevamente el está allí,
Pero ahora es diferente,
Ahora puede dar rienda suelta a la fantasía
Puede decirle lo que quiera,
Sabiendo que es solo para ella.
Se estremece de la punta de los pies a lo más alto de su cabeza,
Sintiendo por una noche
Su presencia de gigante.
Los sueños uno a uno llegan,
La voz se entrecruza,
De los más profundo de su ser sale un “TE AMO”
Ese mismo que le dice cuando lo ve,
Siente la puntita de sus dedos paseándose por su espalda,
Siente el calor de su piel y el abrazo de sus brazos…
Cae…
En un estado…
De mucho sueño.
Lleva su aroma prendida en el alma,
Y,
Le ayuda a dormir,
Vive tantas fantasías juntas,
Que no desea despertar.
Llega nuevamente la mañana,
Con sus rayos resplandecientes,
Pero está noche volverá
Aquel que suspira por ella,
Aquel que se estremece de para no enloquecer,
Aquel que roba su aliento,
Aquel que la quiere merecer.
La noche es su amiga y podríamos decir
Que estando de día no se siente
Lo que en una sola noche al soñar,
Una mujer puede sentir.
Por W. Ricardo Vargas H.

Ricardo y María Fernada, qué tal si hacemos un encuentro poético el próximo semestre ... pensemoslo...
ResponderEliminarQué poetas... me gustó mucho..